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5.3.12

San Bartolo en flores

He regresado de un fin de semana espectacular en San Bartolo. Tres amigas del colegio nos volvimos a juntar en ese misma playa -pero en otra casa- exactamente 6 años después. Además de pasarla increíble (y de comer buenazo), me detuve muchas veces a tomar fotos, y me di cuenta de que hay flores muy lindas y de muchos colores. No sé si siempre estuvieron ahí, pero esta vez sí que les presté la debida atención.





15.7.08

Los amigos que perdí (y una que quiero recuperar)...

En algunos momentos de mi vida me sentí rodeada de muchas personas: en el nido, en el colegio, en la universidad... Pero eso no significa, necesariamente, que todas estas personas sigan a mi lado. Como dicen, algunos van y otros vienen en distintos momentos y lugares. Sin embargo, me parece que son más los que van que los que vienen a lo largo del camino.

Me considero una persona amiguera y súper sociable, pero si chocas conmigo... ¡Ay! ¡La que te espera! Basta tan solo con una mentirita o una ligera traición para que de un definitivo porrazo ¡ZAS! te arranque de mi vida y, si tienes suerte, después de un tiempo te vuelva a hablar, pero, claro, no con las mismas ganas de antes.

A lo largo de mi vida he conocido a muy buenas personas que por azares del destino se han visto envueltas en algunas circunstancias de “mala onda” conmigo y, no por azar, las he enviado a mi lista negra de “ex amigos”. La mayoría de gente que me conoce dice que soy muy radical en muchos aspectos de mi misma. Pero es que es así, señores: o blanco o negro. Punto.

¡Uy! ¡Qué mala eres, oe! Podrán decir... Se equivocan, pues. Detrás de estas líneas está la niña más dulce del mundo (jajaja)... Ya, dejémonos de cojudeces... El punto es que no siempre me siento bien después haber “eliminado” a estas personas de mi lista blanca de amigos. Por ejemplo, el último día de clases tuve ganas de darle un abrazo a C, una chica con la que compartí muchas cosas y que por equis motivo terminé peleada con ella. En fin, me quedé con las ganas de ese último abrazo. Qué vaina, a veces también peco de orgullosa.

Orgullo y radicalismo (¿existe esa palabra?). La cuestión es que cuando estas dos palabritas se juntan hacen que me convierta en un ogro (verde y peludo). Hoy estoy alejada de Y, mi mejor amiga, por cosas que, creo, debería dejar pasar. Supongo que es materia de tiempo para que todo se arregle y podamos lorear, caminar, sonsear, cantar y jugar como lo solíamos hacer.

Te extraño. Incluso, hasta tu copete rococó y tu oso rosado de polar invernal.

Sí, sí... es recontra raro que yo ponga estas canciones acá, pero eran algo así como nuestro “Himno a la Bandera”.





27.6.08

Un Chardonnay en la avenida Riva Agüero

Ayer (y hoy) fue cumple de Pablito ((8)Oooohhh!!! Maten a Timoteooooo!!!(8) jajaja) y lo celebramos entre nosotros y a todo dar, según yo. Conseguimos un vinito -un Chardonnay, para ser más exacta- y nos dirigimos al carrito guinda de Pablo. Paso siguiente: nos sancochamos (maldición! arregla tus ventanas, por lo que más quieras!) y nos fuimos al grifo Primax más cercano. La misión: encontrar un saca corchos lo antes posible o sino Susan moriría. Caso clínico: ansiendad-post-y-pre-depresión-sentimental-con-maloshumores-incluidos (jajajaja).

Finalmente logramos descorchar el vinito y ahora la cuestión era dónde rayos tomarlo. Sugerí un parquecito cerca de la universidad, como para no alejarnos mucho. Terminamos estacionados (no sé cómo, porque Pablito es bien caña monse...) frente a un parque en la avenida Riva Agüero, al lado de un pasaje no muy amigable y recorrido por sendas personas que no nos dejaban chupar en paz (por cierto, era la 1p.m.).

Comenzada la "sana" actividad de mediodía, empezaron también las fotos. Unas van y otras vienen y... terminamos casi lamiendo el poste que nos hacía compañía con su foquito apagado a esa hora del día. Susan con sus poses de "prosti" e Ingrid ni qué decir. La única que se salvaba era yo, por supuesto, un algelito personificado (¿?). Pablito posaba y posaba, y Daniel solo atinaba a reirse de nuestras estupideces. Debo citar también a nuestro querido Johan (más conocido como "Gregorio", por su genial parecido al chibolo que salía en esa película peruana de los años... ¿ochentas?) que llegó casi corriendo y se perdió la sensacional sesión de fotos callejera que protagonizamos.

Terminamos la tarde en el clásico (de este ciclo) restaurante "Las Delicias". Qué finos se nos veía comiendo menú y tomando vino... (Daniel, estaba rica tu alita broaster, no? jajajaja). Nunca me habían servido ají de gallina como entrada, pero qué bien que lo disfruté. Por suerte contábamos con la tecnología necesaria para preservar ese recuerdo (gracias, Flaquita, por siempre cargar tu camarita! Si hablara... qué no diría...).

Esta ha sido la última semana de mi vida universitaria. Nunca, en seis laaaargos años, me había divertido tanto como estos últimos seis meses y ayer, realmente, fue un cierre digno de la mejor etapa, sin dudas, de mi vida. La continuamos hoy, no Pablo?

He aquí algunas imágenes para delietaros. Enjoy!

 


































11.4.08

Cómplices


Cuando vi esta foto recordé los años que pasaron en la universidad. Tiempos que, bueno, no volverán, pero sí quedarán insertados como Triquina en mi disco duro. Tiempos que aun faltan por recorrer, pero son solo pequeños, pequeños tiempos.

Es increíble cómo, con el pasar del tiempo, vas encontrando a aquellas personas que te acompañarán a lo largo de tu recorrido. Sea una, dos, cinco u ocho las personitas especiales que te iluminan el día, se convierten en algo así como tus cómplices y no solo para el estudio propiamente dicho. Se convierten en cómplices para la alcahuetería, las faltas a clase para ir a chupar, el apoyo en las buenas y malas, el hombro cuando quieres llorar o simplemente en el ser que requieres cuando sientes la imperiosa necesidad de rajar de alguien o contar tus más angustiosas penas.

Y es que siento que yo ya encontré a mis cómplices; chicas con las que puedo saber que cuento en el momento oportuno. Sé que las quiero muchísimo y que ese helado de la semana pasada en la Feria del Libro fue motivo perfecto para congelar dicho reencuentro. Sé que cuando vean esta foto dentro de unos años y no estemos juntas se acordarán de todas las cosas que vivimos en estos maravillosos años de universidad. Sé que cuando me necesiten voy a estar ahí para ellas así sean las cuatro de la mañana y esté zampada en algún antro limeño (ja!), chambeando como loca en alguna redacción o simplemente durmiendo bajo siete cobijas. Sabemos, todas, que nos tenemos.

Muchas gracias, Nico, por la fotografía. Si no hubieramos compartido esos tallarines verdes ese día, nada sería igual.

[Las Tortuguitas de izquierda a derecha: Ingrid, Karlita, Lichi, Yo (que parezco una marmota gorda y feliz), Morena y Belu]

(Ojo: falta Chiara "La Bella" en la foto... No se moleste, señorita, usted nos abandonó esa semana...)
(Nota: Soy yo la única que no tiene helado y no es que esté a dieta, no, es que me lo tragué tan rápido que ni me acuerdo de qué sabor era...)

25.7.07

A ti...

Según la Real Academia Española de la Lengua:
amigo: 1. adj. Que tiene amistad.
amistad: 1. f. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.

Según yo, es aquella persona que hace que esos días grises se vuelvan de color rosa, es quien hace que esas lágrimas se tornen en risas, es quien se convierte en tu confidente, tu psicólogo, tu hombro, tu apoyo incondicional sin esperar nada a cambio. Eso es un amigo para mí... Eso eres tú para mí...

Es alucinante los pocos amigos que a uno le quedan a lo largo de los años y se convierte en verdad eso que te dijeron cuando eras chiquita: "los amigos se cuentan con los dedos de las manos". Es increíble las cosas que uno llega a sentir por ellos... Y cuando se les ve sufrir, ay cómo duele! Me da ganas de pedirle a Dios y a la vida que me pasen su sufrimiento para que no lloren más, pero esto es humanamente imposible. Así como también llega a ser humanamente imposible que esos amigos tercos (como tú) dejen de estar sufriendo por las puras... Y estos amigos sonsos son los que más cólera me dan!!! Uno les habla, les habla y les habla y no entienden... y cuando al fin llega el momento en el cual te entienden, ya sufrieron como desgraciados...

Pero es así, esa es la vida y cada uno elige cómo vivirla y aunque quiera evitar que se golpeen en el camino, no puedo ni podré. Lo único que te digo es que este post te lo dedico a ti y el día que me necesites voy a estar a tu lado (perdón por lo de la última vez! Maldito aeropuerto!) y cuando necesites un consejo, un dato, una alzadita de ego o un "deja de ser tan huevón", estaré ahí (aunque seas una falla total, jajaja!!)... Lo prometo...

Mucha suerte en tu nueva travesía...