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22.11.12

Ese vestido de jean

Ayer fue el cóctel de lanzamiento de la Colección Verano 2013 PREP CAMP de Tommy Hilfiger. Estuvimos tan poquito rato en la tienda, que no me dio tiempo de cubrir el evento. Lo que sí hice al vuelo fueron unas fotos personales, de esas que me dan una vergüenza única. Es rarísimo, porque me encanta tomarme fotos, pero para hacer outfit posts, como que no soy muy buena.

Mi outfit de ayer me gustó; ese vestido de jean es súper versátil porque me lo puedo poner con balerinas, zapatillas, tacos o sandalias, ¡me encanta! La cartera creo que le dio un plus; me la compré en Colombia y no me la pongo mucho, ¡porque no la puedo llevar al hombro y detesto tener las manos ocupadas! Dentro de todo la amo: es súper colorida, copia de Gucci y amor a primera vista.




Vestido de jean: Oeschle
Cardigan: Benetton
Zapatos: Ecco
Bolso: comprado en Colombia
Reloj: Fossil
Accesorios: Marquis, Do iT, Lady Bug, ASOS

16.5.12

En tus zapatos... ¡lo que NUNCA debes hacer!


Cuántas, cuántas mujeres descuidan sus pies, porque "están fuera del alcance la vista". No, señoras, sus pies están más cerca de la vista de los demás de lo que se imaginan, y más cerca aún de muchas otras mujeres que notamos los defectos allí, incluso antes de notar que no se hicieron la cera en el bozo.

Por eso, es básico, imperante y menester, que cada mañana, cuando terminen de vestirse, tengan en cuenta lo que nunca deben hacer, ni con sus pies ni con sus bellos zapatitos... Les dejo 5 consejos de oro:


1. La etiqueta de la suela

Este es el pecado más grande del mundo zapatístico. Las etiquetas de la talla o el precio deben estar fuera de las suelas ni bien llegas a tu casa y abres la caja para admirarlos de nuevo; voltea el par y sácales ese sticker, por el amor de Dios.


2. Las mini medias de nylon

Serán pŕacticas, cómodas, todo lo que quieras, pero se ven espantosas si sobresalen de tus zapatos, y más aún cuando son de un color más claro que tu piel. De muy mal gusto estas mediecitas. ¿De quién rayos fue la idea de ponerlas en venta en el mercado?

3. Las curitas visibles

Ah, otro problema que muchas hemos tenido que atravesar gracias a esos zapatos que te hacen ver la vela verde, pero que nunca te quieres quitar porque te fascinan. Ya, chévere, ponte las curitas, pero compra varias de esas transparentes que casi no se notan, o de las color piel mate, y procura esconderlas bien. Ten varias de repuesto, porque se ve espantoso cuando la curita está arrugada y sucia, y quieres a toda costa seguir usándola, cual trofeo de guerra...

4. El pegamento sucio de las curitas que usaste

Sí, sí, y no te olvides, por favor, de limpiarte los restos de pegamento que te quedaron en la piel (y que, por lo general, se ven de color negro). Chapa tu algodón y con un poco de alcohol, límpiate la zona, porque se verá realmente asquerosito si te lo dejas allí.

5. Las eternas ampollas

No se te ocurra, por lo que más quieras, usar tus zapatos nuevos para ese matrimonio o cóctel en el que estarás mil horas parada. Que te salgan ampollas será lo mejor que te pueda suceder (si es que antes no te estampas contra el suelo por una bendita torcedura de tobillo), pero de todas maneras es mejor evitarlas a como dé lugar. Usa los zapatos una semana antes del gran evento, un rato todas las noches cuando regreses a casa.

A veces se nos pasan detalles por alto, pero es súper útil tenerlos en cuenta. Y algo que aprendí hace unas semanas (después de que dos sandalias se me rompieron en dos días seguidos...) es que a veces puede ser una buena idea cargar con un rollito de gutapercha en la cartera, para poder forrarte el pie (y no perder el zapato) por si metes la pata...