14.3.12

El amor, en la tarde, es de color rojo


Rojitas y lindas. Cuando me acerqué a la puerta de la oficina y las vi, le dije al delivery guy: "tú eres el repartidor de sonrisas, ¿verdad?". Muy serio él, me dio su lapicero y me pidió que firmara el cargo. Las coloqué sobre mi escritorio y en la notita estaba escrita una frase sencilla, pero nada simple.

¿Cuánta felicidad te puede causar un detalle que engloba tanto sentimiento? Me alegró la tarde, me robó una sonrisa y me dio más ganas de ver al artífice de la sorpresa en casa esa noche.

Yo también te amo, chinito <3

2 comentarios:

¿Qué opinas?